Hace mucho tiempo, en un oscuro y amplio corral, conversaban amenamente el loro y el gallo.
El primero se jactaba de su gran poder que tenía para imitar el hablar de las personas y repetirlos sonidos de otros animales; y el segundo de su gran don de cantar y de ser el despertador natural de toda la ciudad. Por eso decía: Yo con mi canto soy capaz de despertar hasta al mismo rey.
La conversación se extendió en interminables alabanzas entre uno y otro y en un constante desprecio de la vida y cualidades de otros animales ahí presentes. Entre ellos el pavo, el cerdo y el pato. Ellos seguían escuchando atentamente hasta que de manera intempestiva el amigable pato se dirigió a ellos: ¿Qué tanto se halagan ustedes?, ¿dueños de qué se creen?.
Acaso no se han dado cuenta que cada uno da lo mejor que tiene y no por ello es mejor que los otros. Por algo somos diferentes y eso nos permite ser parte de esta maravillosa naturaleza. Además tanto se jactan de su canto y sus buenas imitaciones que los invito a mi lago a nadar
Entonces, el pato de manera simple les hizo ver que podían "hablar" , cantar pero no nadar.
Esto los dejó pasmados y reconocieron que se habían excedido en sus comentarios. Así el loro pidió disculpas a todos los ahí presentes y dijo que en adelante sería más humilde y respetaría a todos por igual.Del mismo modo lo hizo el gallo, quien no dudó en reconocer su error.
jueves, 21 de noviembre de 2013
jueves, 7 de noviembre de 2013
Presentación
Hola estimado lector, te invito a leer este cuento que te creara un momento de diversión y distracción.
Espero este cuento sea de tu agrado y por favor deja un comentario para hacerme saber si algo no te parece.
Gracias por haber entrado a mi blog, Cuidense
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